| Filmografia recente sobre
a ditadura argentina |
Menem, com cartaz de Evita ao fundo
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Enquanto
a Argentina vive às voltas das eleições presidenciais – que podem levar Carlos
Saul Menem de volta à Casa Rosada – assistimos a duas estréias de filmes
(na realidade, o primeiro é um documentário) que abordam a questão da ditadura
naquele país: Botín de Guerra e Kamchatka. Foi exatamente Menem quem, quando Presidente, finalizou o processo de anistia aos militares e colaboradores da ditadura que havia sido iniciado de forma bastante tumultuada durante o governo de Raúl Alfonsín. O pretexto era a pacificação do país após a redemocratização. Este momento é lembrado duramente nas entrevistadas de Botín que narram a marcha de milhares de argentinos por Buenos Aires gritando um sonoro “No” à decisão presidencial. |
Para discutirmos tais filmes, devemos antes lembrarmos
o que foi a ditadura argentina. A principal fonte para isto é a publicação
Nunca más, da Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas,
de 1984, disponível na íntegra na internet no site http://www.desaparecidos.org/arg/conadep/nuncamas/nuncamas.html.
Se a data oficial do golpe militar na Argentina é 24
de março de 1976 (1 semana antes do “aniversário” de 12 anos do golpe no
Brasil), já em 1974 começaram a surgir leis e decretos “anti-subversivos”.
Em 6 de novembro daquele ano, foi decretado o Estado de Sítio, revogado
somente em dezembro de 1983 com o fim da ditadura. Em 28 de outubro de 1975,
surge a Directiva 404/75, instituindo a luta contra a subversão. Esta,
dividiu o país em cinco zonas militares. Seus objetivos eram:
“Operar ofensivamente
contra la subversión en el ámbito de su jurisdicción y fuera de ella en apoyo
de las otras Fuerzas Armadas, para detectar y aniquilar las organizaciones
subversivas...
a. Tendrá responsabilidad
primaria en la dirección de las operaciones contra la subversión en todo el
ámbito nacional.
b. Conducirá, con
responsabilidad primaria, el esfuerzo de Inteligencia de la comunidad informativa
contra la subversión (...)
c. Establecerá la
VF (Vigilancia de Frontera) necesaria a fin de lograr el aislamiento de la
subversión del apoyo exterior." [1]
Em 24 de março
de 1976, as Forças Armadas Argentinas assumem o Executivo, com o seguinte
discurso: “Agotadas todas las instancias de mecanismo constitucionales,
superada la posibilidad de rectificaciones dentro del marco de las instituciones
y demostrada en forma irrefutable la imposibilidad de la recuperación del
proceso por las vías naturales, llega a su término una situación que agravia
a la Nación y compromete su futuro. Nuestro pueblo ha sufrido una nueva frustración.
Frente a un tremendo vacío de poder, capaz de sumirnos en la disolución
y la anarquía, a la falta de capacidad de convocatoria que ha demostrado
el gobierno nacional, a las reiteradas y sucesivas contradicciones demostradas
en las medidas de toda índole, a la falta de una estrategia global que, conducida
por el poder político, enfrentara a la subversión, a la carencia de soluciones
para el país, cuya resultante ha sido el incremento permanente de todos los
exterminios, a la ausencia total de los ejemplos éticos y morales que deben
dar quienes ejercen la conducción del Estado (...) todo lo cual se traduce
en una irreparable pérdida del sentido de grandeza y de fe, las Fuerzas Armadas,
en cumplimiento de una obligación irrenunciable, han asumido la conducción
del Estado. (...)Es una decisión por la Patria, y no supone, por lo tanto,
discriminaciones contra ninguna militancia cívica ni sector social alguno
(...). La tarea es ardua y urgente, pero se la emprende con el absoluto
convencimiento de que el ejemplo se predicará de arriba hacia abajo y con
fe en el futuro argentino. (...) Por ello, a la par que se continuará sin
tregua combatiendo a la delincuencia subversiva, abierta o encubierta, se
desterrará toda demagogia. (...)
| No se tolerará (...) cualquier transgresión a la
ley en oposición al proceso de reparación que se inicia. Las Fuerzas Armadas
han asumido el control de la República. Quiera el país todo comprender el
sentido profundo e inequívoco de esta actitud para que la responsabilidad
y el esfuerzo colectivo acompañen esta empresa que, persiguiendo el bien común,
alcanzará con la ayuda de Dios, la plena recuperación nacional” [2]. Assinavam esta proclamação, Jorge Rafael Videla,
Comandante Gal. do Exército; Emilio Eduardo Massera, Comandante Gal. da Marinha; Orlando
Ramón Agosti, Comandante Gal. da Força Aérea. |
Massera, Videla e Agosti: a Junta Militar |
Uma
semana depois, 31/03/1976, era publicado o Estatuto para o Processo de Reorganização
Nacional, que dizia que “La Junta Militar, integrada por los comandantes
generales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, órgano supremo de la
Nación, velará por el normal funcionamiento de los demás poderes del Estado
y por los objetivos básicos a alcanzar, ejercerá el Comando en Jefe de las
Fuerzas Armadas y designará al ciudadano que, con el título de Presidente
de la Nación Argentina, desempeñará el Poder Ejecutivo de la Nación (...).
También inicialmente removerá y designará a los miembros de la Corte Suprema
de Justicia de la Nación, al procurador general de la Nación y al fiscal general
de la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas (...). Las facultades
legislativas que la Constitución nacional otorga al Congreso, incluidas las
que son privativas de cada una de las Cámaras, serán ejercidas por el presidente
de la Nación (...). Una Comisión de Asesoramiento Legislativo intervendrá
en la formación y sanción de las leyes, conforme al procedimiento que se
establezca. (...) La Comisión de Asesoramiento Legislativo estará integrada
por nueve oficiales superiores, designados tres por cada una de las Fuerzas
Armadas (...). El Poder Ejecutivo Nacional proveerá lo concerniente a los
gobiernos provinciales y designará los gobernadores, quienes ejercerán sus
facultades conforme a las instrucciones que imparta la Junta Militar (...)”[3] .
O papel da Igreja
Católica na instauração e no apoio do regime causa ainda hoje muita controvérsia.
Se, assim como no Brasil, houve casos de clérigos que se opuseram ao regime
e foram perseguidos, a instituição e alguns de seus mais importantes elementos
colaboraram com a ditadura.
Em 11 de maio de 1976, em uma cerimônia
na presença do Gal. Videla, o Monsenhor Bonamín
afirmou: “Señor Dios de los ejércitos en cuyas manos está el destino de
los pueblos: escucha la oración que te dirigimos implorando Tú bendición sobre
estos sables y estas insignias y, en especial, sobre los nuevos generales
del Ejército que las reciben como signo de la función y el poder que hoy asumen.
Saben que su vida de soldado en cumplimiento de sus funciones específicas
no está ni debe estar separada de Tu Santa Religión. Estos hombres comparten
la misma fe de Tu Iglesia y la quieren vivir a través de la actividad y el
servicio propio de la vocación militar que les enseñaste. Como soldados del
Evangelio están dispuestos a sacrificarse dando la vida por los hermanos a
ejemplo de Cristo, están de parte de la justicia y de la paz, comprometidos
por Tu gracia y Tu fuerza a restablecer la armonía del amor, esa armonía
quebrantada en nuestro suelo patrio por quienes, según lamentaba el salmista,
gritan 'guerra' cuando todos decimos 'paz' ...”[4] .
Em 15 daquele mesmo ano, a Conferência Episcopal Argentina
lançava um documento no qual afirmava “... hay que recordar que sería fácil
errar con buena voluntad entre el bien común si se pretendiera que los organismos
de seguridad actuaran con pureza química de tiempos de paz, mientras corre
sangre cada día, que se arreglaran desórdenes, cuya profundidad todos conocemos,
sin aceptar los cortes drásticos que la situación exige; o no aceptar el
sacrificio, en aras del bien común, de aquella cuota de libertad que la coyuntura
pide, o que se buscara con pretendidas razones evangélicas implantar soluciones
marxistas...”[5] .
O Monsenhor Pío Langhi (Núncio Papal),
afirmou em 27 de junho do mesmo ano: “... los valores cristianos
están amenazados por la agresión de una ideología que es rechazada por el
pueblo. Por eso cada uno tiene su cuota de responsabilidad, la Iglesia y las
Fuerzas Armadas; la primera está insertada en el Proceso y acompaña a la
segunda, no solamente con sus oraciones, sino con acciones en defensa y promoción
de los derechos humanos y la patria...”[6] .
Uma batida militar em cena de Kamchatka |
Sob a alegação
da Reorganização Nacional, as Forças Armadas assumem o governo argentino e
começam uma caça às bruxas, procurando pelas organizações ditas subversivas,
seus integrantes, parentes, amigos e amigos-dos-amigos. Este processo rapidamente
alcançou um alto grau de complexidade e organização, com a instalação de
aproximadamente 340 CCDs (Centros Clandestinos de Detención). |
Esta política sistemática de perseguição e pavor
criou a categoria dos “Desaparecidos”, aquelas pessoas seqüestradas em casa,
na rua ou no trabalho e que nunca mais foram localizadas. Segundo dados oficiais,
o número de “Desaparecidos” ultrapassa o de 30.000, sendo que um terço seria
de adolescentes.
| A principal idéia dos militares era instaurar
o pavor entre a sociedade civil com a intenção de estimular as denúncias e
inibir e coibir a oposição. Este sistema sádico-paranóico cresceu de tal maneira
que atingiu patamares inesperados, aproximando-se da perseguição empreendida
pelo Tribunal do Santo Ofício, a Inquisição. Pessoas começaram a ser
presas após serem denunciadas sob tortura ou a partir de denúncias anônimas,
muitas depois verificadas como meras vinganças pessoais. A perseguição começava geralmente com uma invasão noturna à casa do suspeito em dias próximos aos fins de semana, para dificultar a busca por parte dos familiares. Muitas vezes as luzes do quarteirão eram cortadas antes da chegada dos carros com homens fortemente armados. |
Ditadura argentina: reedição da Inquisição Espanhola? |
Após serem levados aos CCDs, o destino de muitos
era a morte, que poderia ser nas torturas, por afogamento, sufocamento, fuzilamentos
individuais ou em massa, em supostos “enfrentamentos armados”, ou ainda
a “inovação” do lançamento de presos dopados ao mar, a partir de aviões
da Marinha.
Uma das principais estratégias utilizadas pelas forças
repressoras no período está presentes em Botín de Guerra e
Kamchatka. Botín era o nome dado à invasão domiciliar
seguida de depredação e roubo dos bens mais valiosos. Entre eles, estavam
os bebês.
Tanto aqueles que foram levados quando pequenos de seus
pais, quanto os que nasceram enquanto estes estavam detidos, entraram em
uma bem estruturada rede de “adoção paralela”. Famílias de oficiais das Forças
Armadas e amigos destas, colaboradores com o regime, participavam de uma
lista de espera. Assim que uma nova criança era recolhida, era encaminhada
a esta adoção extra-oficial e escondida. Buscava-se assim “limpar” a sociedade
argentina de maus elementos, inserindo seus filhos dentro dos pretextos
da “boa sociedade”.
Como resultado deste processo, existe um número indeterminado
de filhos de “Desaparecidos” que podem ainda hoje estar vivendo sob outra
identidade, com uma família adotiva. Segundo o levantamento realizado pela
associação Abuelas de Plaza de Mayo, são centenas de filhos roubados.
Destes, 71 já foram localizados e atualmente vivem com, ou conhecem, seus
parentes de sangue.
| Após sete anos, uma Copa do Mundo (1978)
e uma guerra internacional (Malvinas, 1982), a ditadura estava insustentável.
A Igreja manteve-se ao lado do governo.
Quando a ditadura acabava, o Monsenhor Quarradno afirmou “...
es necesaria una ley que yo llamo de olvido, porque sino, no le veo solución.
Si no es así, se envenenará más
la sociedad argentina (...) no hay que dejarse engañar, hay supuestos desaparecidos
que están fuera del país.... hay gente que no figura en las listas, que están
en otros lugares de América Latina indocumentados y pasan para mucha gente
como si fueran desaparecidos... si son indocumentados y están fuera del país,
por algo será, pero me consta que los hay (...)”[7]. |
Videla, anfitrião e campeão da Copa do Mundo de 1978, recebe a taça. |
Prevendo o final de seu regime, a Junta Militar proclamou
uma lei, que ficou conhecida como “Autoanistia” (Lei n° 22.924, de 23/03/1983):
“Decláranse extinguidas las
acciones penales emergentes de los delitos cometidos con motivación o finalidad
terrorista o subversiva, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17 de junio
de 1982. (...) Los efectos de esta ley alcanzan a los autores, partícipes,
instigadores, cómplices o encubridores y comprende a los delitos comunes
conexos y a los delitos militares conexos. (...) Quedan excluidos de los
beneficios estatuidos en el artículo precedente los miembros de las asociaciones
ilícitas terroristas o subversivas que, a la fecha hasta la cual se extienden
los beneficios de esta ley, no se encontraren residiendo legal y manifiestamente
en el territorio de la Nación Argentina. (...) para complementar el propósito
pacificador de esta ley” [8].
Em 28 de abril do mesmo ano, a Junta publica seu último
documento, onde afirma que “la información y explicaciones proporcionadas
en este documento es todo cuanto las Fuerzas Armadas disponen para dar a conocer
a la Nación, sobre los resultados y consecuencias de la guerra contra la
subversión y el terrorismo. (...) Que el "accionar" de los integrantes de
las Fuerzas Armadas en las operaciones relacionadas con la guerra librada
constituyeron actos de servicio. (...) Que las Fuerzas Armadas actuaron y
lo harán toda vez que sea necesario en cumplimiento de un mandato emergente
del Gobierno Nacional, aprovechando toda la experiencia recogida en esta circunstancia
dolorosa de la vida nacional”[9] .
Oito meses depois
desta Lei, já com o retorno do regime democrático, é publicada outra lei,
n° 23.040, anulando a “Autoanistia”. Surge então a já citada Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, que reúne documentos e relatos em um longo relatório
sobre as atividades oficiais e clandestinas empreendidas pelas Forças Armadas
e pela Polícia nos anos da ditadura.
Este movimento de investigação que começa a varrer a
Argentina, e a aclamação por justiça, começam a amedrontar aos militares
e colaboradores. A Comisión passa a ser acusada e ameaçada por aqueles
que estavam comprometidos nas investigações. A alegação era de que não estavam
colaborando para a reconciliação nacional, mas sim ativando ódios e ressentimentos,
impedindo o pacífico esquecimento dos fatos transcorridos.
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A pressão foi gradativamente crescendo,
e os governos de Raúl Alfonsín e Carlos Saul Menem passam a negociar com os
dois lados, procurando um ponto de convergência que parece cada vez mais distante.
O Monsenhor Plaza, bispo de La Plata,
em 1985, afirmou: “(...) es una revancha de la subversión y una porquería.
Se trata de un Nuremberg al revés, en el cual los criminales están juzgando
a los que vencieron al terrorismo (...)”[10] . |
Mons. Plaza |
Em setembro
de 1986 é promulgada a “Lei Ponto Final” (n° 23.492), que dizia: “En las mismas condiciones se
extinguirá la acción penal contra toda persona que hubiere cometido delitos
vinculados a la instauración de formas violentas de acción política hasta
el 10 de diciembre de 1983. (...) La presente ley no extingue las acciones
penales en los casos de delitos de sustitución de estado civil y de sustracción
y ocultación de menores”[11]
.
Em 4 de junho de 1987, aparece a “Lei da Obediência Devida”
(n° 23.521), que afirma que “Se presume sin admitir
prueba en contrario que quienes a la fecha de comisión del hecho revistaban
como oficiales jefes, oficiales subalternos, suboficiales y personal de tropa
de las fuerzas armadas, de seguridad, policiales y penitenciarias, no son
punibles por los delitos a que se refiere el art. 10, punto 1 de la ley 23.049
por haber obrado en virtud de obediencia debida. La misma presunción será
aplicada a los oficiales superiores que no hubieran revistado como comandante
en jefe, jefe de zona, jefe de subzona o jefe de fuerza de seguridad, policial
o penitenciaria si no se resuelve judicialmente, antes de los treinta días
de promulgación de esta ley, que tuvieron capacidad decisoria o participaron
en la elaboración de las ordenes”[12].
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Ou seja, Alfonsín ao final de seu mandato
havia livrado do julgamento a todos aqueles envolvidos direta ou indiretamente
com a ditadura que não fossem os mandantes – exceto os envolvidos no rapto
de menores. |
Raúl Alfonsín |
Com a “Anistia ampla, geral e irrestrita”
que gradativamente chegou a todos os militares, a Argentina estava pacificada.
Kamchatka
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O filme se passa nos primeiros momentos
da ditadura, e seus personagens principais são todos de uma mesma família:
o pai advogado, a mãe cientista, e os dois filhos. Todos tentam de qualquer
forma sobreviver à ditadura, e quem narra a história é o filho mais velho,
um menino na pré-adolescência. |
A ditadura
e a violência são trabalhadas de forma indireta no filme. Não se sabe qual
o motivo que levou à prisão do sócio do pai, e que levaria conseqüentemente
à sua também. As únicas visões que se tem dos militares são uma “operação
pente-fino” em uma rua, e uma imagem pela televisão. De resto, fica subentendido.
Pais e filhos: fuga desesperada
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As únicas visões que se
tem dos militares são uma “operação pente-fino” em uma rua, e uma imagem pela
televisão. De resto, fica subentendido.
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| Harry,
o filho mais velho, entende relativamente o que se passa. Tenta ajudar ao
irmão menor, Enano, enquanto que buscam passarem o tempo naquele local desconhecido
e inicialmente hostil. Mas, é um livro sobre o escapista Houdini e o jogo
T.E.G. que joga com seu pai que lhe mostram a verdadeira resistência. Enquanto Houdini consegue fugir de todas as situações perigosas que entra – Harry se vê no mesmo papel – é no jogo T.E.G. que o pai mostra ao filho que apesar de tudo e de todos, deve-se resistir. Este jogo é algo como o nosso War, uma disputa territorial. Certo dia, jogando, o pai fica com somente um território, Kamchatka, e utiliza sua resistência para mostrar ao filho como sobreviver na vida. Quando pais e filhos são descobertos, as crianças ficam com o avô e os pais fogem. A última fala de pai para filho é: “não se esqueça de Kamchatka”. O filme mostra os “Desaparecidos” como pessoas reais, que vivem, amam, acertam, erra, têm filhos, pais, vidas. Retrata o desespero de pais perseguidos que tem que protegerem a si mesmos e às crianças, enquanto que estas entendem somente parte do que está acontecendo. |
Harry e seu aprendizado para fugir das piores situações: Houdini como modelo
Pai e filho em aula prática de resistência: Kamchatka |
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Sem recorrer à fantasia, como
ocorre em “A vida é bela”, o filme também mostra como que pais e filhos podem
resistir a situações adversas.
Sem mostrar a violência nua e crua da ditadura argentina, já apresentada em outros filmes (“La noche de los lápices” (1986), “La amiga” (1989), “Um muro de silencio” (1993), e “Garagem Olimpo” (1999), por exemplo), Kamchatka mostra os efeitos colaterais da perseguição e da violência: a fuga, a perda de identidade, a perseguição e a perda. Se em Kamchatka há uma única referência, e positiva, à Igreja (os pais conseguem a ajuda de um padre para matricular os filhos na escola), em “A História Oficial”, de 1985, e Oscar de melhor filme estrangeiro em 1986, a visão é bem diferente. |
A História Oficial
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Este filme, produzido
no auge do questionamento da ditadura, se passa em 1983. Apresenta a história
de Alicia Ibañez, uma professora de História que sempre ensinou a “História
Oficial”, dos grandes heróis argentinos, de Belgrano a Roca. |
Alicia (atrás) e sua amiga ex-exilada
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Quando uma velha amiga volta do exílio e conta
sua história de perseguições e mortes, ela começa a questionar a paternidade
de sua filha adotada. A história que tinha ouvido do marido era de que a mãe
da criança tinha a abandonado. Mas, ao ouvir as histórias dos raptos de filhos
de “Desaparecidas”, começa a achar que pode estar criando em casa uma destas
crianças. Começa a pesquisar em órgãos públicos, acaba entrando em contato com as Abuelas de Plaza de Mayo, e descobre quem é a avó verdadeira de sua filha. |
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Enquanto isso, o marido continua negando toda a história
e entra gradativamente em uma neurose cada vez maior. Seus colegas de trabalho
– não se sabe onde ele trabalha, mas aparentemente é em um dos Ministérios
com sede na Praça de Maio – também estão bastante inquietos com o final do
regime ditatorial, e para “piorar”, seu pai e seu irmão, anarquistas, questionam
seu enriquecimento e suas atitudes. O mundo de sonho e fantasia de ambos desmorona. |
Com o fim da ditadura e a descoberta sobre o roubo de sua suposta filha, Roberto desespera-se |
A História Oficial retrata uma época de grandes
mudanças e descobertas na Argentina. A ditadura ruía por dentro e seus podres
apareciam a cada dia na TV. Enquanto a burguesia enriquecida (Alicia) tentava
manter os olhos fechados, a burocracia corrupta e conivente (Roberto, o
marido) se desespera para não cair em desgraça. Sara, a Abuela, é
o retrato da busca pela verdade, e Ana, a filha, é o resultado vivo da ditadura.
Durante suas investigações, Alicia desespera ao encontrar
a realidade sobre sua filha e pergunta ao padre o que fazer. Este, aconselha
o silêncio, e no diálogo fica claro que participou diretamente do processo
que levou a pequena Ana àquela família. O padre, conivente e apoiador da ditadura,
é uma peça fundamental no esquema de roubo de crianças retratado no filme.
Cada personagem de “A História Oficial” representa um setor
daquela sociedade em profundas mudanças, e Alicia é o retrato da própria
Argentina, que não quer ver o passado, mas é forçada a isto porque este está
dentro de casa, cercando-a, ameaçando-a. O filme é o retrato de uma época
de mudanças e busca pelos “Desaparecidos” e seus filhos.
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As Abuelas de Plaza de Mayo já estavam na
trama central de “A História Oficial”, o que mostra sua importância no processo
de busca pelos “Desaparecidos” e em todo o período
da redemocratização. Em “Botín de Guerra”, esta organização é o personagem
principal. |
O documentário apresenta a organização Abuelas
de Plaza de Mayo (originalmente Abuelas argentinas de criaturas desaparecidas),
menor e menos conhecida do que a Madres de Plaza de Mayo.
As Abuelas surgiram durante a ditadura militar
como resposta ao seqüestro de crianças de mães “subversivas”, vivas ou nascidas
na prisão. Perseguidas, precisavam se reunir às escondidas em cafés chiques
de Buenos Aires, conversando através de códigos.
Durante sete anos, estas mulheres correram atrás de informações
de suas filhas e netos(as) presos pelos militares. Não receberam nenhuma informação
sobre os adultos, dados como “Desaparecidos”, muito menos sobre as crianças.
O documentário mostra o desespero inicial das mães após
o sumiço das filhas e o crescimento do desespero com a chegada da época do
nascimento dos filhos e a falta de notícia. Convencidas de que não receberiam
as crianças nem os adultos, estas avós começaram a se reunir seguindo o
modelo das Madres, pressionando o governo e procurando por seus parentes.
O famoso símbolo das
Madres: o lenço utilizado na cabeça
O símbolo das Abuelas com os três lemas: Identidade, Família e Liberdade |
Com o final da
ditadura, começaram a surgir denúncias de que as crianças viviam com oficiais
das Forças Armadas, e as Abuelas montaram um sistema de investigação
para tentar localiza-las. O documentário conta também com a fala de algumas
das crianças encontradas, mostrando a confusão que passou em suas cabeças
e o desespero por não saber do paradeiro dos pais e por vezes de irmãos. “Botín de Guerra” acompanha basicamente a história de três filhas localizadas, em diferentes momentos: uma quando ainda tinha oito anos, outra aos quinze a última aos vinte anos. As situações foram diversas, as acolhidas idem, mas a angústia, a mesma.
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Desespero: uma das Madres
abraça um policial |
Os dois recentes
filmes sobre a ditadura argentina, Botín de Guerra e Kamchatka, assim como o maior clássico sobre o tema, A
História Oficial, apresentam ao espectador diferentes visões sobre o transcorrido
na ditadura. O que os une é a crítica àquele regime e a luta pela lembrança
do que ocorreu.
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Os dois filmes – apesar de separados por quase
vinte anos – apresentam uma realidade semelhante: crítica ferrenha à ditadura
e seus apoiadores, e uma visão de uma Argentina em construção, recuperando-se
deste trauma. Porém, o novo regime político é descrito um pouco como a cabeça
de uma das avós que teve a filha “Desaparecida” e o neto(a) seqüestrado(a):
a ferida está aberta, quem a fez, livre, e assim caminha este novo regime,
com uma marca, uma ferida profunda já em seu nascimento.
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Kamchatka, por outro lado, é o reflexo
de uma Argentina madura, vinte anos após o final da ditadura. A memória daquele
regime começa a ficar um pouco distante, sendo lembrada vagamente em dois
momentos – um deles, uma gravação de TV. A ditadura não é menos violenta neste
filme do que nos outros, apenas muda sua violência: ela não é mais escancarada,
mas sim silenciosa, perseguidora nas sombras que força as pessoas a fugirem
e faz filhos perderem seus pais. |
Os pais de Kamchatka em fuga: desaparecidos, mas sem sangue aparente |
A ditadura argentina, por ter sido tão sanguinária e
devido ao tumultuado processo de transição e à Guerra das Malvinas, é ainda
hoje bastante presente, uma marca naquela sociedade. Porém, esta marca parece
estar evoluindo como uma cicatriz: apagando, entrando no corpo. Após vinte
anos, as discussões ainda existem, mas a imagem da ditadura está ficando
mais distante, porém não menos violenta. E nem esquecida.
http://www.kamchatkalapelicula.com.ar/
http://www.desaparecidos.org/arg/conadep/nuncamas/nuncamas.html.
http://www.desaparecidos.org/arg/
http://www.yendor.com/vanished/s-index.html
http://www.exdesaparecidos.org.ar/
La Decada del 70 (a favor da ditadura)
http://www.ladecadadel70.com.ar/l.html
[1] Directiva del Comandante General del Ejército, n.
404/75 in www.nuncamas.org
[3] Idem.
[5] Idem.
[6] Ibidem
[9] Idem.
[12] Idem.